viernes, 16 de diciembre de 2016

366 días y seguimos en obra

Van a transcurrir 266 días más desde los primeros 100 en que los bonaverenses nos enteramos de un triste balance del antecesor y un plan que, a 31 de diciembre, cumplirá el primer año de gobierno.

En ese marzo, entonces, publicamos la portada del inicio de una obra pero en el que significamos que a tan escasos tres meses no era posible indicar cómo le estaba yendo al mandatario Eliécer Arboleda Torres y a ninguno de los posesionados apenas el 1 de enero de este año, que cuenta con un día más por ser bisiesto.

Es decir, la lectura de esa portada de abril, reflejaba que la gestión de Arboleda Torres estaba en obra, en construcción.

Al término del primer año se puede afirmar que, aunque se ha avanzado en aspectos como la educación y la seguridad, aún no despegan las obras que impacten o que motiven cambios visibles, la movilidad sigue siendo controlada a medias y en servicios públicos, especialmente el agua, no hay claridad sobre el deseo y el mecanismo para hacerlo.

Sin embargo, son ajustes que irán recortando la brecha de la gobernabilidad y los cambios que los ciudadanos desean. En lo que si se ha fallado y es casi un común denominador de las administraciones, es en la estrategia de comunicación y en la manera como se ha interlocutado con los actores que no ven el reflejo del eslogan “primero la gente”.

Faltó claridad y aún explicación en lo actuado con la Concesión de Aguadulce; con los indicadores, la gerencia y las acciones frente al caso Hospital; la queja de los gremios de comerciantes; los afectados por la obra de la Calle 5ª y la continuación de esta; el breve discurso frente a la renuncia de la obra de la segunda línea de interconexión eléctrica y en los casos de Findeter e Hidropacífico.

No obstante, todos esperamos que los aciertos sigan abriéndose camino con una mejor comunicación institucional, espacios de concertación y, sobretodo, entendiendo que el silencio no es el mejor consejero en la vida pública.    

   

martes, 13 de diciembre de 2016

2030: no más SIDA


Los gobiernos, alcaldías, sistemas de salud y la sociedad deben intensificar la detección temprana y el acceso al tratamiento para erradicar la enfermedad del VIH como epidemia en menos de 15 años. Campaña de la Organización Panamericana de la Salud.

Suministrar y promover el uso de preservativos y lubricantes, ofrecer la prueba de VIH en los espacios que frecuentan las poblaciones clave, así como ampliar el acceso a las profilaxis pre-exposición y post-exposición, son algunas de las principales medidas que conforman la estrategia de prevención combinada y que, de reforzarse, podrían terminar con el sida como problema de salud pública en 15 años (2030).
Las otras medidas incluyen testear y tratar a todas las embarazadas positivas y sus recién nacidos para eliminar la transmisión del virus de madre a hijo, brindar tratamiento para todos los que lo necesitan, poner fin al estigma y la discriminación, ofrecer las pruebas y tratamiento para otras infecciones de transmisión sexual e incrementar el financiamiento.
“El VIH sigue siendo una amenaza para la salud mundial y requiere una respuesta regional y global estratégica”, afirmó Carissa F. Etienne, directora de la OPS. “Debemos intensificar los esfuerzos en prevención combinada, detección temprana y acceso a tratamiento, ejes fundamentales para detener la transmisión del virus en los próximos años”, señaló.
DOS MILLONES de personas viven con VIH en América Latina y el Caribe. Cada año, 100.000 personas adquieren el virus y 50.000 pierden la vida por causas relacionadas con el sida. Entre 2000 y 2015, las nuevas infecciones se redujeron un 25% y las muertes un 23%. Sin embargo, en los últimos cinco años, se registró un leve incremento de casos (0,7%), en particular, entre los hombres.
Acelerar la respuesta al VIH/sida en las Américas tiene la meta ambiciosa de reducir en un 74% los casos nuevos de VIH para 2020 y disminuir en un 62% las muertes relacionadas con sida en la región, lo que allanaría el camino para el fin de la epidemia en 2030.
Cuba se convirtió hoy en el primer país del mundo en recibir la validación por parte de la Organización Mundial de la Salud (OMS) de que ha eliminado la transmisión de madre a hijo del VIH y la sífilis. "La eliminación de la transmisión de un virus es uno de los mayores logros posibles en la salud pública", dijo Margaret Chan, directora general de la Organización Mundial de la Salud. "Esta es una victoria importante en nuestra larga lucha contra el VIH y las infecciones de transmisión sexual, y un paso importante hacia una generación libre de sida", añadió.
"El éxito de Cuba demuestra que el acceso universal y la cobertura universal de salud son factibles y de hecho son la clave del éxito, incluso en contra de desafíos tan complejos como el VIH", afirmó Etienne.directora de la Organización Panamericana de la Salud.
El desafío en mujeres
Cada año, alrededor de 1,4 millones de mujeres viviendo con VIH quedan embarazadas en el mundo. Si no se tratan, tienen entre 15 y 45% de posibilidades de transmitir el virus a sus hijos durante el embarazo, el parto o la lactancia. Sin embargo, ese riesgo se reduce a poco más de 1% si se suministra antirretrovirales a las madres y los niños en las etapas en las que puede producirse la infección.
Desde 2009, el número de niños que nacen cada año con VIH se ha reducido a casi la mitad, al pasar de 400.000 a 240.000 en 2013. Pero será necesario redoblar los esfuerzos para alcanzar la meta mundial de que surjan menos de 40.000 nuevas infecciones infantiles por año.
Casi 1 millón de embarazadas en todo el mundo se infectan con sífilis anualmente. Esto puede resultar en muerte fetal, muerte perinatal o en infecciones neonatales graves. Sin embargo, opciones simples y rentables de detección y tratamiento durante el embarazo, como la penicilina, pueden eliminar la mayoría de estas complicaciones.